2 de Enero 2026
BA INESPERADA POR VILLA SANTA RITA
Crónica de un recorrido por el barrio, sus conquistas verdes, sus pasajes y su patrimonio
Escribe: Dafne Strobino Niedermaier

 

 

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Participamos del recorrido de BA Inesperada por el barrio de Villa Santa Rita bajo la guía de Walter Steeb, que realiza estos paseos desde el 2021, cuando la pandemia permitió actividades al aire libre. El primer recorrido que realizó Walter fue por el barrio de Núñez.

El punto de encuentro fue la esquina de Nazca y Juan Agustín García, donde Walter nos esperaba contando un poco la historia del barrio, que debe su nombre a Santa Rita de Casia, canonizada por la Iglesia católica en el 1900. Fue fundado legalmente el 4 de mayo de 1972 bajo la Ordenanza 26.607 B.M. 14.288. En 2004 se acepta el proyecto de la entonces legisladora porteña Sandra Dosch en el cual se establece el día 5 de septiembre como día oficial del barrio. La localización de Villa Santa Rita suele ser ignorada por vecinas y vecinos y es comúnmente confundido como parte de los barrios de Villa del Parque o La Paternal.

Cuando ya estábamos todos las y los participantes de la caminata nos trasladamos al Barrio Nazca, donde están los pasajes de Santa Rita con edificaciones que forman un grupo de residencias con las mismas características arquitectónicas que tiene su origen en la década de 1920 cuando la compañía Construcciones Modernas levantó cinco complejos de Casas Baratas en diversas zonas de la Ciudad de Buenos Aires que debían contar con una plaza destinada al esparcimiento, así como también una biblioteca pública.

Así fue como el 4 de setiembre de 1940 abrió sus puertas el Centro de Lectura Rafael Obligado, en pasaje Crainqueville 2233, para la consulta de libros, tiempo después, en un espacio para las clases de apoyo escolar, lo cual revitalizó el lugar que había mermado su actividad debido los avances tecnológicos que impactaron en la cantidad de visitas.

En 2023 vecinas y vecinos de Villa Santa Rita se organizaron para exigirle al Gobierno de la Ciudad por la reapertura de la biblioteca pública Rafael Obligado que cerró por la pandemia y estuvo cerrada durante tres años. Luego de muchos reclamos, abrazos al edificio, juntada de firmas y festivales, a fines de ese año volvió a abrir sus puertas a la comunidad.

Santa Rita es un barrio de viviendas bajas con edificios con un máximo legal de 8 pisos y terraza, aunque debe destacarse que en el cruce de las calles Cuenca y El Litoral se emplaza un edificio de aproximadamente 20 plantas de altura, totalmente fuera de la norma. El barrio tenía dos mercados de abastecimiento municipal que con el tiempo se fueron perdiendo.

Una curiosidad es que existe un cruce entre las calles García y García. Por un lado, Juan Agustín, que es la de mayor importancia ya que recorre cincuenta cuadras a partir de su nacimiento, en la Av. Warnes, de La Paternal, prolongándose hasta Liniers, donde da por concluido su trayecto en la Av. Juan B. Justo. Al 3.000 de su numeración, casi a mitad de camino considerando sus extremos, Juan Agustín García se topa con su homónima, Agente Ceferino García, la cual apenas tiene dos cuadras, siendo sus extremos Álvarez Jonte y la citada Juan Agustín García.

Pasamos también por otros datos curiosos: el Pasaje Dantas que es el más angosto de los pasajes; y el Pasaje Granville que es el primer pasaje peatonal de sudamericana y donde se encuentra la Biblioteca al paso La Puñalada desde donde se promueve la lectura, la cultura y la comunidad con talleres y actividades gratuitas.

Luego llegamos a la tan ansiada y deseada Plaza Villa Santa Rita, ubicada en Álvarez Jonte 3222. Tras décadas de lucha, vecinas y vecinos del único barrio de la Ciudad de Buenos Aires que no contaba con un espacio verde pudieron apoyar sus pies en el pasto en una plaza propia. El lugar, construido en un lote que estaba abandonado, fue inaugurado oficialmente el sábado 12 de abril de este año.

El predio tiene 1.725 metros cuadrados y está dividido en sectores para juegos, descanso, reunión, lectura y permanencia. Cuenta con un patio de juegos, un área de descanso con bancos y sombra, un sector de encuentro con mesas bajo una pérgola, más de 800 m² de césped y 360 m² de canteros, y postas aeróbicas.

Desde el colectivo vecinal Una Plaza para Villa Santa Rita cuentan que “El primer registro de esta lucha es de 1927, cuando se creó la sociedad de fomento del barrio. Desde entonces se pedía una plaza. Para nosotros es una gran fiesta que el barrio tenga su propio espacio verde. Es una conquista que demuestra lo que se puede lograr cuando la comunidad se organiza y no baja los brazos. Esta plaza es mucho más que un espacio: habla de comunidad, de amor por el barrio, de generaciones comprometidas. Estamos muy contentos, pero siempre remarcando que esto es apenas el principio”.

El histórico reclamo por una plaza en Villa Santa Rita atravesó varias etapas y generaciones. En los años ‘80, vecinas y vecinos del barrio impulsaron por primera vez la idea de crear un espacio verde. La propuesta inicial fue expropiar un terreno donde funcionaba una fábrica de cigarrillos, pero no avanzó. Años después, se evaluó la posibilidad de utilizar un predio que había sido una cancha de tenis, pero tampoco prosperó.

El reclamo volvió a cobrar fuerza durante la pandemia, cuando el valor del espacio público y el acceso al aire libre se volvieron temas centrales. Fue entonces cuando surgió el grupo vecinal Una Plaza para Villa Santa Rita, que comenzó a reunirse, buscar terrenos posibles y plantear el proyecto ante las autoridades porteñas.

Luego de este gran logro, desde el colectivo vecinal Una Plaza para Villa Santa Rita buscan sumar otros espacios más al barrio habitado por más de 30 mil personas. Para esto ya presentaron un proyecto de ley que apunta a lotes ya identificados y que también se encuentran en desuso.

Villa Santa Rita cuenta con instituciones educativas como la Escuela Provincia de Tierra del Fuego que cambió de nombre tres veces y está ubicada en pasaje Julio San Dantas 3248; la Escuela N° 8 DE 12, Quintino Bocayuva, en César Díaz 3050; el Instituto Santa Rita, Paula Albarracín de Sarmiento 3436; y el Instituto Carlos Steeb, ubicado en Magariños Cervantes 3167.

Pasamos por el Pasaje Enrique de Vedia, conocido por vecinas y vecinos como Pasaje de los Artistas donde vive el músico Tata Cedrón.

Luego nos dirigimos al Bar Tokio, Av. Álvarez Jonte al 3500, que reabrió a principios de año. El Tokio fue fundado en 1930, había cerrado sus puertas en 2023. Miguel Feas, hijo del inmigrante gallego que administró el café El Tokio desde los años 50 hasta 2002, se crio en el bar, ya de grande, la vida lo cruzó con Martín Conte, cuando ambos coincidieron trabajando en un banco. El año pasado, Martín y Miguel se asociaron y comenzaron los planes para la reapertura del mítico café.

Después nos dirigimos a la Parroquia Santa Rita de Casia, ubicada en Camarones 3443, donde debido a la fecha muchas chicas y chicos estaban celebrando la Primera Comunión.

Ya hacia el final del recorrido pasamos por el Pasaje Toay, donde vecinas del barrio crearon el Pasaje de Mariposas de la mano de la doctora en Ciencias Biológicas Romina Suárez, quien nos contó en una entrevista para Nuestro Barrio que “con la pandemia empecé a trabajar en mi patio trayendo especies de mariposas. Por acá no se veían mariposas. Comencé a poner plantas que atraen mariposas y automáticamente aparecieron. Luego me contacté a través del grupo de Wapp que tenemos con los vecinos del pasaje Toay, para ver si se prendían con el proyecto. Muchos se prendieron porque les encanta lo que es la naturaleza, los animales y demás. Empezamos siendo 10 vecinos y vecinas del pasaje, muchos plantaron en sus patios, jardines y terrazas, después tratamos de adaptar las plantas a los canteros de la cuadra. Los resultados fueron efectivos rápidamente, vislumbramos unas quince especies de mariposas”.

El recorrido concluyó en el Club Imperio Juniors, ubicado en César Díaz 3047, que fue creado por un grupo de jóvenes el 19 de marzo de 1935, en un local de venta de sombreros, en la Av. Nazca 1770. Luego su sede alternó, en otras casas de directivos, hasta poder adquirir los terrenos en donde actualmente se encuentra.

La historia cuenta que su origen fue como un club de fútbol, pero luego se modificó, para tener al básquet como disciplina más representativa, aunque en la actualidad, es una entidad polideportiva.

El Club padeció una grave crisis institucional y económica a mediados del año 2000, a la par de la conocida situación en el país. Pero una Comisión Normalizadora de socios notables tomaron el manejo, y lograron evitar que el Club fuera rematado, como pretendía un grupo de abogados que aconsejaban sobre el tema. Pero gracias al trabajo de los socios históricos, al compromiso y acompañamiento de empleadas y empleados, a la ayuda de los socios, vecinas y vecinos, y a la difusión de los medios barriales, Imperio salió adelante y viene creciendo permanentemente.

Para enterarte de otros recorridos por la Ciudad de Buenos Aires, te podés comunicar con Walter Steeb en la cuenta de Instagram @bainesperada