Este 24 de marzo está lejos de ser un aniversario más del Golpe ocurrido en 1976. Como todos los años, se renueva la necesidad de reafirmar que la dictadura fue la herramienta para imponer un modelo social-económico de concentración de la riqueza y exclusión, que sólo podía implementarse con el exterminio de una generación y con el aniquilamiento de las organizaciones populares.
Lo que está en disputa, a 50 años de la dictadura militar, es el sentido de su proyecto. Uno de los desafíos principales sigue siendo cuestionar la teoría de los dos demonios, que sostiene el hecho de que fue una guerra entre dos facciones, y a los sectores que las sostienen porque se beneficiaron con la dictadura, y todavía hoy tienen los resortes del poder.
Es imprescindible retomar con fuerza el debate acerca del proyecto de país por el que lucharon todas aquellas organizaciones y personas desaparecidas. Es momento de resignificar sus banderas, de reconstruir sus sueños y retomar sus luchas por una sociedad realmente justa y solidaria, de mujeres y hombres libres.
Siguiendo estas aspiraciones la implantación por ley del día 24 de marzo como feriado nacional se desvía de dicho camino. Este día no debe ser festivo, no puede ser transformado en un feriado largo. No es por ahí por donde se debe transitar, sino que la reconstrucción de nuestra sociedad teniendo como base la verdad, la memoria y la justicia se producirá con el diálogo generalizado, en el encuentro, tanto en los mismos lugares de trabajo, como en las clases alusivas que se realizarían en las instituciones educativas (en muchos casos es un tema tratado por única vez en el año).
La memoria, la verdad y la justicia no se toman feriados.
Este es el día en que se reafirma la lucha constante y el repudio inacabado que día a día los argentinos expresamos a toda forma de terrorismo de Estado y denunciamos toda índole de violaciones a los derechos humanos.
En estas fechas debemos Recuperar el Pasado, Pensar el Presente y Soñar el Futuro, para los 30.000 detenidos-desaparecidos, para nosotros y para las próximas generaciones.