16 de Junio 2026
LUCHA VECINAL
La Carbo F.C., el club de La Paternal que entrena entre autos y operativos policiales, busca su cancha bajo el viaducto
Escribe: Dafne Strobino Niedermaier

 

 

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La organización Tejiendo el Barrio busca que se construya una cancha para La Carbo F.C., el club de fútbol del barrio popular ubicado en La Paternal, para eso elaboró una iniciativa para que, tenga un espacio propio con todos los insumos necesarios y deje de entrenar en una cancha improvisada en la diminuta plaza del barrio en la que no tienen lugar para desarrollarse. Proponen utilizar los bajo viaductos ubicados junto al barrio, que actualmente no tienen ningún uso.

El breve espacio de cemento ubicado hacia el final del Pasaje 9 de Julio está delimitado por dos arcos improvisados en cada extremo del espacio. Allí entrenan, o intentan entrenar, todos los días las y los chicos de La Carbo F.C., el club que compite oficialmente en los torneos de las distintas categorías, pero que no tiene ni cancha propia para practicar. Sus jugadores practican entre autos y motos estacionadas, otros que entran y salen, vecinos y vecinas que se dirigen a sus casas y, en los casos más violentos, operativos policiales.

Hace unas semanas, por ejemplo, el entrenamiento vespertino del club se tuvo que interrumpir por la llegada de las motos de la Policía de la Ciudad: “Eso fue en el caso del famoso operativo Tormenta Negra. La policía terminó pasando con las motos por el medio de los chicos que entrenaban", cuenta Rodrigo Karasik, presidente de Tejiendo el Barrio.

En un comunicado, la organización detalló que “actualmente los chicos practican en una cancha improvisada, que no tiene medidas reglamentarias ni condiciones adecuadas para entrenar o competir en la liga". “Esto afecta la calidad deportiva -aunque pese a las pésimas condiciones los pibes compiten y ganan casi todo lo que juegan- pero sobre todo pone en riesgo la integridad de los chicos", agregaron.

“Nuestra tarea es gestar comunidades, detectar en cada barrio cuál es el elemento catalizador de comunidad. En el caso de La Carbonilla el tema era que los pibes pudieran tener una escuelita y un club de fútbol, por eso formamos La Carbo F.C. que hoy compite en todas las categorías. Pero es fundamental que puedan tener su propio espacio deportivo porque eso genera un montón de hábitos positivos: que practiquen deportes, que entrenen, que no estén en la calle y que generen identidad representando a su barrio", señala Karasik.

El lote identificado por la organización como posible espacio para desarrollar la cancha está ubicado bajo el viaducto del ferrocarril San Martín, que pasa junto al barrio. Es un espacio abandonado que, según advierten, “hoy es un juntadero de ratas y un criadero de mosquitos“.

Para obtenerlo, sin embargo, hacen falta varios pasos. El primero es que el Gobierno nacional, a cargo del lote por ser tierras ferroviarias, ceda el espacio al GCBA. Con este objetivo, la organización tuvo reuniones con representantes de la Junta Comunal 15 y del Instituto de la Vivienda de la Ciudad buscando que el Gobierno porteño se ponga a la cabeza de una negociación para intentar conseguir el predio y encarar la construcción de la cancha de fútbol.

Aunque en principio encontraron buena predisposición, en ninguno de los casos volvieron a tener novedades sobre posibles negociaciones. Karasik apunta, irónicamente, que “en otras situaciones, cuando había un valor comercial de por medio, ha habido trámites muy ágiles para conseguir los terrenos, pero en este caso el GCBA no está pidiendo el trámite".

Desde Tejiendo el Barrio sostienen que el Estado tampoco tendría que poner plata para construir la cancha, ya que la organización ya tiene financiamiento privado para la obra. “El proyecto de La Carbonilla se lo logramos mostrar a empresas de distintos lugares del mundo. Hoy la principal financista del club es KLM, la aerolínea holandesa, por lo que ya contamos con el fondeo de privados. Tenemos todo para realizar la obra y construir una cancha impecable con vestuario y todo lo necesario", subraya Karasik, que cierra remarcando que “hoy los chicos ni siquiera pueden jugar de local porque el espacio que tienen no es una cancha en la que se pueda competir".