La mañana del 12 de julio de 1904 encontró un cambio en la estación "Chacarita" del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, hoy Ferrocarril General San Martín.
El viejo cartel con su nombre había sido cambiado, por resolución del Ministerio de Obras Públicas, pasando a llamarse esa estación "La Paternal" pues era el nombre de la Cooperativa y Compañía de Seguros "La Paternal". Esa Compañía había comprado los terrenos que formaban parte de la inmensa Chacarita de los Colegiales, un área de quintas y chacras.
A fines del siglo XIX la Cooperativa La Paternal comenzó a facilitar créditos para que la clase trabajadora pudiera construir sus casas en la zona, actuando como una figura "paternal" para el desarrollo social.
Hoy es un barrio mundialmente conocido por ser el lugar donde debutó Diego Armando Maradona en el Estadio de la Asociación Atlética Argentinos Juniors, Institución donde se formó y trascendió con su juego embelesando al mundo entero.
Además fue el refugio cultural del rock nacional pues es la cuna del artista Norberto "Pappo" Napolitano pero recordemos también a ese gran director de orquesta típica Don Osvaldo Fresedo, conocido como "el Pibe de La Paternal"
Su arteria principal es la Avenida San Martín donde se desarrolla el comercio barrial y donde tenían sus salas los cines Sena, Taricco, Oeste, el cine Rio de la Plata ya en su frontera con Caballito como el cine Yapeyú pasando el Puente hoy llamado Julio Cortázar, dado que el famoso escritor vivió en su cercanía y lo mencionó en su obra, antes se lo denominó Martín Noel que fuera otro vecino notable.
Si hablamos de cines también mencionemos a los actores y actrices que vivieron en el barrio, entre ellos Mirtha y Silvia Legrand, Luis Sandrini cuyo famoso personaje Felipe fue un vecino que llamó la atención del eximio artista y lo caracterizó.
Carlos Carella también fue del vecindario y lo podíamos ver en la cancha de Argentinos Juniors de quien era simpatizante.
Pero no olvidemos a Pedrito Quartucci, gran actor pero también boxeador olímpico. Y si de boxeadores hablamos surge el nombre del recordado Armando Rizzo quien protagonizó una recordada pelea en el Luna Park con José María Gatica en sus mejores momentos. Cuando abandonó el boxeo fue masajista de los equipos de fútbol de Argentinos Juniors.
Nacido y criado en La Paternal fue el boxeador conocido como "Palanique" que fuera sparring y amigo del "Mono" Gatica de quien fue inseparable y fiel hasta su muerte. En la película "Gatica, el Mono" hay un personaje importante que se lo llamaba "El Ruso" que era nuestro vecino apodado Palanique, apellido era Palatnik.
En el barrio La Paternal funcionaron varias bibliotecas que alimentaban con la lectura de sus libros a quienes allí se acercaban, tanto sea en sus salas como también como bibliotecas circulantes y que con sus préstamos satisfacían las necesidades de los alumnos que se acercaban a ellas para abrevar de sus pobladas estanterías.
Cabe recordar a la Biblioteca Municipal José Marmol sita en la Avenida San Martín al 3200 casi Alvarez Jonte que era una de las principales del barrio.
Pero así como se leía también se escribía y valga compartir un poema premiado presentado para celebrar el centenario y que reza:
MI HOGAR PATERNAL
Muchos son los almanaques descolgados
de ese muro con vivencias construido,
veinticinco bisiestos caminados
por calles que con vos forman esquina.
Peinando recuerdos me veo en esa ochava,
Don Osvaldo, tu "Pibe" para todos,
aún nos lleva en pentagramas
habitados por notas, por silencios
que conforman centenaria melodía.
Racimos de pibes cual corcheas
gambetean en potreros, en baldíos
y son fusas las mozas quinceañeras
que inspiran al bardo como musas.
No está más la corona del Puente,
ya no más trolebús ni tranvía,
en el Sena Oeste, o Taricco
no hay más localidades
donde tejer fantasías.
Sos boliche, la cancha, Los Lirios,
Palanique, los Rizzo, Hugo Campos,
sos Yatasto, la Nino lo de Piter,
sos la murga, Oriente, un picado.
Pelota de papel, de trapo, la Pulpo,
Cachurra que a una burra iba montada,
sos la bolita del hoyo-ante-quema,
balero tapizado con tachuelas
de monturas del lechero arrebatadas
o el de cedro soñado y lustroso,
como brilla tu primer centenario.