Mientras la comunidad de La Paternal sueña con una plaza y una escuela más grande, la topadora ya está marcando el terreno. Vecinos y vecinas se alertaron por el inicio de una construcción en el predio lindero a la Plazoleta Raymundo Gleyzer, un terreno que durante años fue escenario de ferias, corsos y encuentros barriales. Ante la falta de información y el avance de la demolición, la agrupación República de La Paternal salió al cruce con un comunicado que refleja el malestar de un barrio.
Desde República de La Paternal queremos expresar nuestra preocupación y nuestro rechazo ante el inicio de una construcción en el terreno lindero a la Plazoleta Raymundo Gleyzer, un espacio sobre el que el barrio viene reclamando hace años otro destino: más escuela pública, más espacio verde y más lugar para la vida barrial.
No estamos hablando de un terreno cualquiera. Estamos hablando de un espacio que forma parte de la vida de La Paternal, donde hace años se desarrollan actividades culturales, ferias, corsos y propuestas impulsadas por vecinos y vecinas que sostienen el barrio con trabajo, compromiso y organización.
También estamos hablando de un reclamo histórico: que ese predio sea destinado a la ampliación del patio de la Escuela Mendoza y a la preservación de un espacio verde para el barrio. Porque mientras en La Paternal faltan metros para la escuela pública y cada vez quedan menos espacios comunes, lo que sobra es avance inmobiliario sin planificación y sin escuchar a quienes viven el barrio todos los días.
No vamos a naturalizar que cada pedazo de tierra disponible termine puesto al servicio del negocio inmobiliario mientras las necesidades de la escuela pública y del barrio siguen esperando. Donde el barrio necesita espacio para las pibas y los pibes, para el encuentro y para el aire, algunos solo ven una oportunidad para seguir levantando cemento.
Desde República de La Paternal exigimos que se informe de manera urgente qué obra se está llevando adelante y reclamamos que se priorice el destino que el barrio viene defendiendo hace tiempo: más espacio para la Escuela Mendoza, más espacio verde y más respeto por la identidad y las necesidades de La Paternal.
Porque defender ese terreno no es solo defender un lote: es defender una forma de pensar el barrio. Una Paternal con lugar para la escuela pública, para la vida en común y para el encuentro de quienes todos los días la construyen.
La Paternal no está en venta.
La escuela pública y el espacio verde no pueden seguir perdiendo frente al negocio inmobiliario.